La Masonería, a la conquista total de la Unión Europea - ReL

Y sin embargo, lo inverosímil tuvo lugar el pasado 26 de junio bajo palio institucional comunitario, en «desayuno de trabajo» (en palabras de los masones) con previsible agenda monotemática: más laicismo en Europa. La cumbre no tuvo desperdicio: por parte de las instituciones europeas, los presidentes Durão Barroso y Pöttering, además de los comisarios de Educación y de Desarrollo (Jan Figl y Louis Michel). Por parte masónica, además de sus impulsores del Gran Oriente de Francia (su cabeza visible, Pierre Lambicchi, y su representante ante el BEPA, Patrice Billaud), se presentaron otros masones de la Gran Logia Femenina de Francia, de la Federación Francesa de Derecho Humano, del Gran Oriente de Bélgica, de la Gran Logia Femenina de Bélgica, del Gran Oriente Lusitano, de la Gran Logia de Italia, de la Gran Logia Simbólica de España, de la Federación Española de Derecho Humano y de la Orden Masónica Internacional Delphi, de Grecia. Como se observa, las huestes masónicas no descansan en su evidente interés por apuntalar la ofensiva laicista en Europa, y utilizan para ello todo su poder e influencia.

De Lambicchi cabía esperar la apología que hizo de los «valores de la francmasonería liberal y adogmática», y su rígida defensa de la construcción de Europa poniendo el laicismo como centro del proyecto comunitario. Una apología del humanismo sin Dios, con sus aditamentos indispensables: lucha contra la discriminación por orientación sexual (o sea, promoción de la ideología de género) y la «cuestión del Islam en las sociedades europeas» (esto es, defensa del Islam como contrapeso al Cristianismo). ¿Y Barroso y Pöttering? No perdieron la ocasión para alabar las «excelencias» y virtudes de las Luces y sus aportaciones a Europa, deseando orientar los debates sobre «la forma en que la tradición cultural humanista de las Luces puede contribuir a reforzar los valores europeos en este tiempo de crisis económica y financiera».