Y así, con los mismos argumentos; pero al revés; que utiliza el Gobierno socialista para querer erradicar toda raíz cristiana de nuestra sociedad; dentro de nada nos impondrán una nueva ley de “libertad” religiosa; tratan de instaurar una nueva religión que sí logrará adormecer, como droga infalible, la conciencia de la sociedad entera: el hedonismo desenfrenado.
Por eso ponen el mismo empeño en sacar el área de Religión Católica de los colegios; en algunos centros públicos sufre una auténtica persecución que busca el exterminio; que en instaurar, según está previsto en su nueva ley de salud reproductiva y de “interrupción” (definitiva y) voluntaria del embarazo, una asignatura obligatoria, desde la edad de seis años y hasta los dieciocho, llamada “su” educación sexual y reproductiva.
Y digo “su” porque ésta no será la clase de educación que deseen la mayoría de los padres para su prole. Pues a ninguna persona cabal que tenga hijos pequeños se le ocurriría, siguiendo el concepto gubernamental de felicidad, darle unas clases prácticas de masturbación, ponerles una película porno o enseñarles a navegar por las páginas más retorcidas de Internet.