Orgasmos obligatorios, masturbación a tiempo completo y con todo tipo de instrumentos, aborto libre, sexo sin responsabilidad, la píldora del día después sin receta, promiscuidad, ensalzamiento y difusión de todas las opciones sexuales minoritarias... Todo esto y mucho más es la «Educación afectivo-sexual» que sólo busca un objetivo: el adoctrinamiento de niños y adolescentes a través de una muy concreta visión de la sexualidad.
Para conseguirlo se ha organizado una intrincada telaraña de normas, encabezadas por la ley del aborto y la de Educación para la Ciudadanía, de cursos, de programas de estudios, de juegos interactivos y de todo tipo de materiales didácticos premiados, ensalzados y altamente subvencionados.