Según descubrió el grupo de Marty, el primer ministro Thaçi dirigió el narcotráfico y "controló las matanzas, detenciones extrajudiciales, interrogatorios y palizas en varias partes de la región", mientras que sus ayudantes llevaban a cabo contrabando de armas. Bajo el mando directo de Hashim Thaç, los combatientes del Ejército de Liberación de Kosovo (ELK), la mayoría de los cuales actualmente ocupan puestos gubernamentales, secuestraban y mataban a la gente -principalmente, a los serbios y ciudadanos de otros países, como Rusia, Moldavia, Kazajistán y Turquía- con el fin de comerciar con sus órganos. Según testimonios recogidos por los investigadores, los prisioneros eran ejecutados de un disparo en la cabeza e inmediatamente eran "operados para extraerles uno o varios órganos" que después se vendían a clínicas privadas extranjeras.
"Cuando los cirujanos de trasplantes confirmaban que estaban listos para operar, los prisioneros eran sacados de la ‘casa segura’ de uno en uno, ejecutados sumariamente por un pistolero del UCK y sus cuerpos transportados rápidamente a una clínica", dice Marty, subrayando que la figura central de estas operaciones, que se realizan hasta la actualidad a pesar de la presencia de los observadores internacionales en la autonomía, es uno de los consejeros del primer ministro.
"Los datos revelados contradicen la imagen del ELK como un movimiento guerrillero que defendió valientemente el derecho de independencia de los kosovares", lo que fue propagado ampliamente, en particular gracias al apoyo de Estados Unidos, indica Marty. En realidad, ya hace 11 años las autoridades estadounidenses, así como los representantes de los países de la OTAN, recibieron la información completa de la actividad criminal del político kosovar: este hombre figuró en sus informes secretos como el "jefe criminal más peligroso" de Kosovo. "Lo que preocupa más es que toda la comunidad internacional que estaba presente en Kosovo -desde los representantes de EE. UU. hasta otros de sus aliados - sin ninguna duda, tuvieron datos sobre la actividad criminal del grupo de Thaçi, pero nadie reaccionó", subraya.