Imprudencias de tránsito: el castigo ejemplar no debe ser un suplicio

Dos hechos indignantes, que provocan alarma pública y en los que aparece como justificado un castigo ejemplar. El tema es que este castigo ejemplar debe limitarse a una larga condena, ajustada al grado de imprudencia y al terrible daño que se causó. Y a una reclamación civil que les haga pagar a ambos y a sus familias una compensación que debe ser muy importante por los daños que causaron. Pero más allá de eso, a la sociedad uruguaya no le interesa en absoluto que esos dos jóvenes imprudentes, sin otro historial delictivo, se conviertan en criminales, contraigan adicción a ninguna droga, sean violados, contraigan sida o vivan alguna otra experiencia que los marque con el peor resentimiento durante toda su vida.