Según fuentes que temían por sus vidas, incluyendo ex guerrilleros del ELK, la BBC, reveló que los civiles desaparecidos “eran serbios y gitanos capturados por soldados del ELK y ocultados a tropas de la OTAN. La fuente cree que los cautivos fueron enviados a través de la frontera hacia Albania y asesinados.”
Con un eco extraño de prácticas nazis durante el período del Tercer Reich, el New York Times informó de que los “cautivos” fueron “seleccionados” por su conveniencia como donantes, teniendo en cuenta el sexo, edad, condición de salud y origen étnico. “Oímos numerosas referencias a que los cautivos no sólo fueron entregados, sino que también fueron ‘comprados’ y ‘vendidos’”, dijo al Times el relator.
“Algunos guardias dijeron a los investigadores”, informa el Times, “que los cautivos comprendieron lo que estaba a punto de suceder e ‘imploraron a sus aprehensores que tuvieran piedad de ellos y no los despedazaran’”.
La piedad, sin embargo, escaseaba en las filas del ELK.