Las mujeres de Latinoamérica temen por sus implantes

En todo el mundo se vendieron unos 300.000 implantes PIP, usados en cirugías cosméticas para aumentar el tamaño de los pechos o reemplazar tejido mamario perdido, y decenas de miles de ellos fueron utilizados en América Latina, donde la demanda de procedimientos estéticos es alta.

La anfitriona de la televisión colombiana Alexandra Correa busca con desesperación saber si los implantes que se puso hace 10 años son seguros o no. Ha buscado a su cirujano para que le dé una respuesta durante las últimas semanas, pero él no le ha respondido a sus llamadas, pues está ahora de vacaciones.

"Estoy muy preocupada", dijo Correa, de 32 años y quien pagó 2.200 dólares por aumentar sus pechos. "No puedo dejar mi salud a la suerte. La vanidad tiene un precio, pero la vida es mucho más valiosa", agregó.

"Es preferible que las mujeres tengan pechos del tamaño de una picadura de mosquito en lugar de unos grandes llenos de cáncer", dijo el lunes a Reuters.

En la vecina Venezuela, donde los implantes son tan populares que a veces son otorgados como regalo a las niñas de 15 años u ofrecidos como premios en rifas para recaudar fondos, hubo una oleada de nerviosismo entre las miles de mujeres que se operaron para aumentar el tamaño de su busto. Mas...