La terapia de reasignación de sexo sigue siendo una práctica altamente controvertida entre la comunidad psiquiátrica. Paul McHugh, el presidente del Departamento de Psiquiatría en la Universidad Johns Hopkins, llegó a la conclusión que para llevar a cabo dichos cambios en un individuo que padece confusión de género había que “cooperar con una enfermedad mental en lugar de tratar de curarlo”. La Universidad Johns Hopkins cerró su clínica de género después que McHugh encontró en evaluaciones posteriores que no había mejorado el funcionamiento psicológico de los pacientes transexuales.
Walt Heyer, un ex transexual que se aferró a su identidad masculina después de años de intentar vivir como una mujer, dijo que los intentos de cambiar el cuerpo de Wyatt era sólo una solución temporal que no tiene en mente el interés superior del niño.
“Ellos sólo están buscando una ‘solución’ en el corto”. Pero en diez, quince o veinte años hay un remordimiento tremendo, invariablemente acompañado por el alcoholismo, la adicción a las drogas e inclusive intentos de suicidio". Mas...