Fundación para el Desarrollo Humano Integral El Dorado Internacional.
Ese espeso silencio Diario de París
Escalofrío, sí. Escalofrío ante la visión de las mujeres encadenadas bajo el niqab y la burka, sometidas a la autoridad omnipotente de sus maridos, sus padres o sus hermanos, con arrogante desprecio de las leyes que garantizan la igualdad (da lo mismo que algunas apelen a su libre albedrío para cerrarse al mundo: entregar voluntariamente la propia libertad no las hace menos esclavas). Escalofrío ante la presión creciente de los integristas en los hospitales, en las piscinas, en las empresas, para imponer la separación de hombres y mujeres. Escalofrío ante la violencia e intolerancia que exhiben tantos predicadores en las mezquitas de toda Europa (por pocos que sean, son demasiados). Escalofrío ante la necedad y la locura de los terroristas que se inmolan matando a inocentes en nombre de una espiritualidad pagada en el cielo con sexo.