«Occidente quiere que el cristiano iraquí viva humillado»

El primer ataque llegó en 2004 y luego todo fue sucediendo de forma progresiva. Secuestros de sacerdotes, asesinato de un obispo, cierre de iglesias, ataques contra casa particulares… un goteo de violencia e intimidación que ha obligado a la gente a salir de Irak.