En los últimos días solamente, el grupo ha causado la muerte de al menos 44 personas, a pesar del estado de emergencia que el presidente declaró en las regiones asoladas por la secta en el país, el cual posee grandes yacimientos petrolíferos.
En declaraciones a la prensa, el pastor Ayo Oritsejafor, presidente de la Asociación Cristiana de Nigeria, dijo que los creyentes se protegerán de manera adecuada ante la secta. No precisó medidas específicas, pero han surgido preocupaciones sobre posibles actos de represalia. "Hemos decidido preparar los medios para defendernos ante estos asesinatos sin sentido", manifestó Oritsejafor.
En Yola, la capital del estado de Adamawa, individuos armados que cubrían sus rostros con tela negra atacaron la iglesia apostólica, dijo el jefe de la policía local, Ade Shinaba. Al menos ocho feligreses perdieron la vida en el ataque. "Tres hombres armados que cubrían sus caras con tela negra irrumpieron en mi salón de belleza y comenzaron a disparar contra los clientes mientras gritaban '¡Dios es grande! ¡Dios es grande!''', dijo Stephen Tizhe, de 35 años.
Debido a la violencia, el gobernador del estado de Adamawa, Murtala Nyako, impuso un toque de queda de 24 horas en esa región rural. Los hechos de violencia han antecedido a las elecciones para el cargo de gobernador que se efectuarán a finales de enero. Mas......